Hoy tengo un ratito para escribir. Hoy tengo tiempo.
Hacía muchos meses que no tenía 30 minutos ni para pararme a pensar. Hoy, sábado de feria, en lugar de estar disfrutando de la última noche en el real, con mis amigos, con mi gente... estoy en el bar, uno de los causantes de mi falta de tiempo. No estoy trabajando, pero él si, por lo que he decidido traerme el portátil y hacerle compañía de alguna manera. Llevo varias horas delante del ordenador, y aparte de machacar el facebook y el tuenti, no he hecho nada más.
Y es que no he sabido qué hacer. Llevo tanto tiempo queriendo tener tiempo, simplemente un tiempo muerto para no hacer nada, o para hacer cosas vanales, que creo que he perdido la capacidad para escribir, para leer blogs, para curiosear por la red, como hacía antes...
Me estaré haciendo mayor... o me estaré oxidando mentalmente, no lo sé. Pero me da pena no tener nada mejor que contar, ni poder escribir de esa forma rimbombante que me caracteriza, rizando el rizo.
Me gustaría volver a ser como antes, activa, divertida, con ese punto inocente de cara al público y todo lo contrario en la intimidad, y literalmente productiva, pero quizás el trabajo y las obligaciones de ser independiente (poner la lavadora, hacer de comer, fregar, llevar las cuentas de la casa, tener para el alquiler...) que me ocupan todo el día y parte de la noche, me han vuelto así, como nunca quise ser: standard.
Quizás por dentro aún quede un trocito de Dolca, porque me niego a pensar que esto es lo que me espera por el resto de mi vida: no más viajes a cualquier destino, no más noches en vela por culpa de internet, no más fines de semana solos... en fin, que no es lo que tenía pensado precisamente que sería de mi vida a estas alturas del partido. Pero bueno, de momento me compensa este esfuerzo el vivir con él, tenerle a mi lado todos los días. Me compensa, sí, pero no sé si será siempre así. Quizás llegue un momento en que me de cuenta de que ya no soy tan joven, que he perdido la oportunidad de hacer cosas que ya no puedo hacer, que he vivido situaciones antes de tiempo, sin estar preparada. O quizás no.
Estoy cansada de trabajar. Me gustaría coger una mochila e irme lejos, a ayudar donde pudiera,o a trabajar en algún sitio que simplemente me exija las 8 horas de rigor, y cuando salga deje el trabajo en su sitio y no me lo lleve siempre a cuestas conmigo. Supongo que todo el mundo tiene esa sensación alguna vez, querer coger un avión y dejarlo todo atrás. Bueno, no todo. Me gustaría ir con él, pero él no puede... así que yo tampoco.
Cojo aire porque me estoy empezando a agobiar... Hay cosas que hasta que no las sueltas, en este caso las escribes, no te das cuenta de que llevas tiempo sintiéndolas o pensándolas... y yo no sabía o no quería darme cuenta de que tenía esta preocupación por dentro.
Mejor dejo de escribir. Mejor sigo adelante como hasta ahora a ver qué me depara el destino. Aunque mi lado pesimista me dice que me depara más cámaras de fotos, más cafés, copas y cachimbas y menos horas libres, menos tiempo.
Menos tiempo.
Colapso
Hace 10 años